Descripción
El autor parte de dos premisas indiscutidas e interrelacionadas. Las premisas básicas son, en primer lugar, que el incremento del número de lectores solitarios de lectura de ficción en prosa y en lengua vernácula en la España del Siglo de Oro fue un fenómeno nuevo, y, en segundo lugar, que esta actividad fue muy mal vista por muchas autoridades cuyas opiniones deberíamos tomarnos muy en serio. Los ejemplos y actitudes anti-literarias en la España del Siglo de Oro son abundantes, verbosos y cáusticos.
Características: 182 pag. rústica con solapa 13×20 cm.





