Descripción
Si se quiere entender un país como China, hay que atravesarlo en tren. Esto es lo que hizo P. Theroux: recorrió toda la República Popular, desde el desierto de Gobi hasta la frontera con Siberia, desde la costa del Mar de China hasta el Tibet, en trenes de todo tipo y en condiciones habitualmente precarias. El resultado es un periplo fascinante por la vieja y la nueva China. A lo largo de sus viajes en tren, y a través de sus conversaciones con otros pasajeros, Theroux descubrió muchos aspectos desconocidos de un país que esta cambiando radicalmente, pero que en ciertas cosas sigue como hace mil años. Características: 504 pag. rústica con solapa 15×22 cm.


